
cambiante, iridiscente y frágil.
Sentir la tenuidad de su envoltura:
el chantaje fácil, la protección incierta.
No es más frío ni más triste el otro lado.
Romper en mil gotitas su alma de jabón
y saltar al vacío sin esferas de engaño.


La paloma, Alberti, Serrat y yo
Papá cantando ese poema convertido en canción susurrada, masticada y enfatizada en ese se equivocaba sólo podía indicar que sus deseos, ilusiones, esperanzas o sueños no estaban allí, en aquel lugar y situación, que su corazón no estaba en esa casa y que el estado de confusión orientativa, temporal y vital iba tomando cuerpo…
Yo creo que no era consciente de la relación tan unívoca o biunívoca, no sé, fuera tan clara pero deben tener razón porque aún hoy, que he tenido un día gris oscuro, me he sorprendido cantando “se equivocó la paloma, se equivocaba”.
Algo de eso le debió pasar a Serrat cuando añadió ese se equivocaba detrás de cada dos versos, que como se puede comprobar más abajo no figuran en el poema original.
Se equivocó la paloma,
se equivocaba.
Por ir al norte fue al sur,
creyó que el trigo era el agua.
Creyó que el mar era el cielo
que la noche la mañana.
Que las estrellas rocío,
que la calor la nevada.
Que tu falda era tu blusa,
que tu corazón su casa.
(Ella se durmió en la orilla,
tú en la cumbre de una rama.)


Vamos viviendo apenas 



García Lorca no debía sentir una gran simpatía hacia la Guardia Civil. Este fragmento de su "Romance" dedicado al Benemérito Cuerpo lo demuestra. No sé si fotos como ésta, tomada por el americano William Eugene Smith le sirvieron de inspiración.





