
Mario Benedetti
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.
Este hermoso poema de Mario Benedetti, es obviamente un canto a la alegría, pero una alegría vista desde la perspectiva de que no es un estado “natural” sino que requiere ser “defendida”, lo cual implica que va a ser “atacada” desde múltiples frentes: los propios de la fragilidad de la salud, los malos momentos económicos, las horas bajas de la melancolía y de toda una cuadrilla de humanos dispuestos a amargarnos la vida…pero también, y utilizando una paradoja humorística, Benedetti nos dice que incluso hay que defender la alegría de la imposición de estar alegres (me viene a la mente la Navidad y otros festejos de obligado regocijo), y para rematar la idea nos exhorta a guardarnos “del oportunismo y de los proxenetas de la risa”…
Y ahí quería desembocar yo: el otro día y en eso que hemos dado en llamar “navegar” por internet me encuentro con uno de los spots de apoyo a la campaña de nuestro actual presidente, el señor Zapatero. En él, como se recordará, un grupo de magníficos cantautores y artistas (y algún advenedizo) toman prestado el poema al que me refiero, convenientemente castrado y musicado por Serrat (un fallo lo tiene cualquiera, mi querido Joan Manuel, ego te absolvo) y utilizan y trastocan con fines cuanto menos dudosos, el que yo considero verdadero sentido del poema y que el autor expresa y resume en su última estrofa, olvidadizamente olvidada por nuestros amigos y que termina apelando a defender la alegría como un derecho frente a dios y sus designios, frente a las grandes mayúsculas (las ZP, por ejemplo) e incluso, añado yo, frente a esa alegría teatralizada, falsa, interesada y arrimada al poder de quienes en otros momentos (no todos) loaron con más seriedad y peligros otras opciones menos seguras, más arriesgadas.
Pero al desarrollo de esta transmutación ideológica de algunos dedicaré otro post menos visceral.
4 comentarios:
Nadie parece libre de pecado en aquello de estar a cierto amparo del calorcito del poder, o a la lumbre de los que lo regentan.
Este poema de Benedetti, que he escuchado hace poco con su propia voz, es no sólo un canto a la necesaria terapia de la alegría, sino también, como muchos otros compuestos por él, una declaración o al menos el intento o la clarividencia de saber como debería tomarse la vida.
Curiosamente tiene otro poema no tan conocido en el que toca el tema de la tristeza, dice:
"Por la memoria vagamos descalzos
seguimos el garabato de la lluvia
hasta la tristeza que es el hogar destino
la tristeza almacena los desastres del alma
o sea lo mejorcito de nosotros mismos
digamos esperanzas sacrificios amores.
A la tristeza no hay quien la despoje
es transparente como un rayo de luna
fiel a determinadas alegrías.
Nacemos tristes y morimos tristes
pero en el entretiempo amamos cuerpos
cuya triste belleza es un milagro.
Vamos descalzos en peregrinación
triste tristeza llena eres de gracia
tu savia dulce nos acepta tristes.
El garabato de la lluvia nos conduce
hasta el hogar destino que siempre has sido
tristeza enamorada y clandestina
Y allí rodeada de tus frágiles dogmas
de tus lágrimas secas / de tu siglo de sueños
nos abrazas como anticipo del placer."
¿Lo conocías?
Un abrazo.
No conocía este poema de Benedetti, pero si no me hubieras desvelado el autor podría haber pensado que era tuyo, tan en tu línea está...por ejemplo: "tristeza enamorada y clandestina" o "pero en el entretiempo amamos cuerpos
cuya triste belleza es un milagro".
Por supuesto que también me hubiera gustado que fuera mío, pero hasta ahí no llego. Lástima.
Miedo me da el post que nos anuncia al final.
Defender la alegría.
Y que el sr. Benedetti, usted, los comentaristas y los lectores de este post sepan disculpar y entender la intención de lo que sigue. Una pista: la única relación es “la alegría”.
¿Séptimo? Arte.
Para mí el séptimo arte no es el séptimo. Lo sitúo al nivel de la literatura y la música. Mi agradecimiento a los blogueros que han trascrito los diálogos seleccionados. El resto ha sido cortar y pegar. Predomina la escatología, el sexo y el humor cuartelero. Si es usted alérgico a alguno de los elementos de este compuesto consulte a su farmacéutico sentimental antes de continuar con las barbaridades que siguen. Quien avisa no es traidor. A los no alérgicos al compuesto espero poder arrancarles una sonrisa. Aunque sea tímida.
La última noche de Boris Grouchenko:
- ¿Qué pistola elige?
- Me quedo con las dos.
La última noche:
Soy irlandés! no puedo emborracharme
Annie Hall:
Tengo un punto de vista realmente pesimista sobre la vida: creo que la vida se divide entre lo horrible y lo miserable. Ésas son las categorías principales […] Lo horrible sería... no sé, los enfermos incurables […] Me refiero a los ciegos, los inválidos […] Y después, lo miserable incluye a cada uno de nosotros. Lo engloba todo. Así que tenemos que dar gracias por sentirnos miserables, pues la alternativa es aún peor.
Arsénico por compasión:
—Pero Mortimer, tienes que quererme también por mi mente.
—Querida, cada cosa a su tiempo.
Atrapado en el tiempo:
Les daré un pronóstico para el invierno: será frío, oscuro y durará... el resto de sus vidas.
Balas sobre Broadway:
— ¿Queréis algo?
— ¡Lo que sea, pero doble!
CAOS:
A veces las cosas no son como son pero tampoco son de otra forma.
Desmontando a Harry:
¿Qué tiene de malo la ciencia? Mira, yo entre el aire acondicionado y el Papa, prefiero el aire acondicionado.
Donnie Darko:
—Eres raro.
—Lo siento.
—No, es un cumplido.
El hombre que pudo reinar:
- Pecky, ¿tú qué opinas? ¿Hemos desperdiciado la vida?
- Eso depende de como se mire. No creo que el mundo haya mejorado gracias a nosotros.
- No, eso no
- Ni tampoco creo que nadie llore nuestra muerte
- Bueno, pues que no lloren
- No hemos realizado muchas buenas acciones
- Ninguna, eso sí es verdad
- Pero ¿cuanta gente ha viajado lo que nosotros y visto lo que nosotros?
- Muy pocos, desde luego
- En este momento, yo no me cambiaba ni por el mismísimo virrey, si tuviera que olvidar mis recuerdos.
El hombre tranquilo:
—Esta mañana se tomó algunas libertades con mi hermana.
—Sólo le deseé buenos días.
—Sí, pero pensaba en buenas noches.
El sueño eterno:
General, vigile a su hija: ha intentado sentarse sobre mis rodillas cuando yo aún estaba de pie.
Fuego en el cuerpo:
—Necesito que me cuiden. Alguien que se ocupe de mí. Que masajee mis músculos, que alise mis sábanas.
—Cásate.
—Lo necesito sólo por esta noche.
Fuego en el cuerpo:
─ No deberías llevar esa ropa.
─ ¿Por qué? Sólo es una blusa y una falda.
─ Entonces no deberías llevar ese cuerpo.
Groucho Marx:
¿Es usted la señorita Smith, hija del banquero multimillonario Smith? ¿No? Perdone, creí que me había enamorado de usted.
Guía del Autoestopista Galáctico:
(Dos misiles van hacia la nave)
- ¡Ordenador! haz algo!
- ¡Ahora mismo! ¡Pasando a control manual... buena suerte!
La chaqueta metálica:
Una sola sacudida. Dos ya es una paja.
La chaqueta metálica:
Aquí la mitad de las putas son agentes infiltradas del vietcong, la otra mitad tienen tuberculosis, así que asegúrate de follar con las que tosen
La chaqueta metálica:
-¡Sois más flojos que una abuelita follando!
la chaqueta metálica:
Admiro tu honradez... si coño me gustas tanto que te invito a mi casa a tirarte a mi hermana!
La chaqueta metálica:
- Hoy es Navidad. Habrá una sesión de magia a las 09:30. EL capellán Charlie, os va a decir como el mundo libre vencerá al comunismo con la ayuda de Dios y unos pocos Marines. A Dios se le pone dura con el Cuerpo de Marines porque matamos a todo bicho viviente. Él juega a lo suyo, nosotros a lo nuestro. Y para mostrarle nuestra gratitud ante su inmenso poder le llenamos el cielo de almas hasta los topes. Dios ya existía antes que el Cuerpo de Marines, así que el corazón se lo podéis dar a Cristo, pero el culo pertenece al Cuerpo. ¿Habéis entendido, nenas?
La vida de Brian:
Bueno, pero aparte del alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?
Los chicos del barrio:
Cualquier imbécil puede hacer un hijo, pero solo un hombre puede educarlo.
Los profesionales:
—Es usted un bastardo.
—Sí señor, lo mío es de nacimiento, pero usted se ha hecho a sí mismo.
Los Soprano:
No creas nada de lo que oigas y ni la mitad de lo que veas.
PD. Para los comentarios “desenfocados” también uso alias.
Tenía un audio-libro con cuentos de Benedetti, era doblemente bueno, disfrutaba de la narracion y de su forma de contarlo, !qué suave y melodioso acento tiene!
Lakshmi.
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