domingo, 29 de marzo de 2009



Reconvención

Un amigo, ofendido por lo que considera “mala leche” de mi escrito anterior me recuerda la frase bíblica de que “Quien esté libre de pecado, que lance la primera piedra”. Y añade:



¿Quieres que te envíe una lista de gente con la que podrías despacharte a gusto en tus críticas antes de llegar a Víctor Manuel?


Recojo el guante, y con la humildad del derrotado sin fuerzas ya para levantarse, escojo estos dos vídeos de desagravio y tristeza por las esperanzas rotas y por lo que pudo haber sido y no llegó a ser, pero...¡ fue hermoso mientras duró la ilusa ilusión de un mundo mejor, más solidario y más justo!

Ahora, ya sabes amigo: imposible volver, ni siquiera con la frente marchita y respecto a las nieves del tiempo... ya no encuentran lugar en el despoblado cráneo. O sea.

Víctor y Ana cambiando garbosamente de acera (Foto:Antonio Alonso)

Víctor Manuel: Una década, dos opciones


Tal como anunciaba en un post anterior hablando de “la evolución ideológica” de algunos de nuestros cantautores pongo aquí una muestra de darwinismo político harto vistosa, aunque , afortunadamente no generalizable y mucho menos “ejemplar.

Víctor Manuel le dedicó esta canción al Generalísimo don Francisco Franco Bahamonde en 1964, en conmemoración de los "25 años de Paz":

Hay un país
que la guerra marcó sin piedad.
Ese país
de cenizas logró resurgir.
Años costó
su tributo a la guerra pagar.
Hoy consiguió
que se admire y respete su paz.
No, no conocí
el azote de aquella invasión.
Vivo feliz
en la tierra que aquél levantó,
Gracias le doy
al gran hombre que supo alejar,
esa invasión
que la senda venía a cambiar.
Otros vendrán
que el camino no habrán de labrar.
Él lo labró,
a los otros les toca sembrar.
Otros vendrán
que el camino más limpio hallarán.
Deben seguir
por la senda que aquél nos marcó.
No han de ocultar
hacia el hombre que trajo esta paz,
su admiración,
y por favor,
pido, siga esta paz.

En 1976 formando parte del colectivo musical del PCE escribió esta otra canción dedicada a Pasionaria, deseando su pronto regreso a España.

Veremos a Dolores

Sí, veremos a Dolores a caminar
las calles de Madrid.

Quién te puede negar
si el tiempo transcurriendo confirmó
que esto no daba más
y que era inevitable la reconciliación.
Se gastan las palabras
golpeando contra el muro
pero ahí están las tuyas
cargadas de futuro.

Quién te puede negar
no hay tregua en el combate por la paz
desde el cincuenta y seis
tendimos nuestra mano a todos los demás.
Bandera infatigable
del hombre acorralado
de un pueblo que no quiere
vivir amordazado.

Quién nos puede negar
porque nos regatean respirar
quién se atreve a explicar
que sea un beneficio la clandestinidad.
Para otros los laureles
la regalada historia
que el único camino
nos lleve a la victoria.

En una entrevista concedida al diario "La Voz de Galicia" el 8de diciembre de 2007 atribuye su canción a Franco como "un acto de ignorancia". Ahora, en la sesentena ha visto la luz y en esa misma entrevista declara :

"-¿Le gusta cómo está gobernando Zapatero?

-Por supuesto, y sobre todo comparado con lo que tiene enfrente me enloquece. Yo creo, y lo he visto así desde el principio, que tiene la radicalidad del hombre bueno, es un buen tío y tiene las ideas muy claras. Se han aprobado leyes en este país que están dándole la vuelta."

Bueno, pues esperemos que no tenga más mutaciones adaptativas...




viernes, 27 de marzo de 2009


La jauría humana (Arthur Penn, 1966)

Cuando vi por primera vez esta película la disfruté y la sufrí considerándola como un valiente retrato auto crítico de una sociedad podrida pero la ceñí entonces a una situación concreta y en un lugar concreto, es decir: cómo en un pueblo de lo que hemos dado en llamar “América profunda” una serie de circunstancias pueden llevar a una muchedumbre a hacer aflorar los instintos más primarios hasta culminar en la caza de un hombre como diversión y al apalizamiento de la autoridad oficial (el Sheriff) que intenta imponer la legalidad de la justicia frente al linchamiento de otras épocas.

Complementariamente encontramos toda suerte de miserias: desde el simple aburrimiento cotidiano, la infidelidad, el dinero como meta prioritaria, la imbecilidad juvenil, el caciquismo, el servilismo, el racismo, la doble moral…


Ahora, ya sin el impacto inicial, pero sin olvidarlo, de algunas escenas y de todas las grandes virtudes del film (actuaciones soberbias, recreación del ambiente que constituye el caldo de cultivo de la tragedia, guión, música, etc.) me quisiera centrar en Marlon Brando como actor y como personaje.


Marlon Brando es para mí un actor que trasciende los papeles que interpreta, es difícil imaginar sus mejores películas protagonizadas por otro actor. Brando por su personalidad y su formación actoral (y, a veces, a pesar de ella) no actúa sino que absorbe e internaliza al personaje guionístico para después encarnarlo tranformado en arquetipo. Así: Brando es Julio César, Brando es el Padrino, por poner sólo dos ejemplos.


Aquí en esta película Brando eclipsa literalmente a Robert Redford, Angie Dickinson, Jane Fonda, Robert Duvall, Miriam Hopkins, EG Marshall y toda la plantilla de secundarios, y eso que todos ellos cumplen eficazmente con su papel. Toda la pantalla es suya cuando aparece.


Marlon Brando va más allá de la correcta interpretación, su sola presencia, sus gestos y sus miradas expresan en cada momento y sin sobreactuaciones sus estados de ánimo.


Su corpachón es zarandeado en esa mítica paliza (los golpes te llegan a doler) y su respuesta defensiva es la única creíble, la que puede esperarse cuando son tres los atacantes, no hay trampa ni cartón en la pelea, Brando sale machacado físicamente pero no derrotado en su integridad moral. Esa es la grandeza y la dignidad del sheriff, la que lo sitúa por encima de sus verdugos.


Pero ese sheriff tiene un pecado original: su nombramiento no ha sido “por mérito y capacidad” si no por la voluntad del cacique local, verdadero poseedor del mando real, el que concede el dinero y el estatus social. Su autoridad es una autoridad delegada, formal y por tanto reclamable por su donador cuando la situación exija saltarse las leyes o emplear la violencia en beneficio propio.

El personaje que interpreta Brando vive queriendo creer que su honestidad y su “placa” le hacen merecedor de su cargo, y hasta se permite algún desprecio simbólico (la devolución de un regalo) hacia su protector/jefe.

Los hechos le demuestran la ficción en la que ha vivido, su papel de hombre de paja, su impotencia, la inutilidad de su supuesta autoridad, el desprecio de quienes son sabedores de su rol, que no supera el del orden local y el mantenimiento de las apariencias.

En el desenlace de la película con el asesinato a quemarropa de quien tenía que ser entregado a la justicia es la hora del reconocimiento del fracaso, del auto engaño y de partir a otro lugar…


Moraleja: el poder es el poder, si no lo ejerce directamente quien lo tiene es por que le resulta más cómodo delegar, pero no intentes dejarte comprar “sólo un poquito” por que las graciosas concesiones te serán demandadas a su tiempo y con altos intereses.






(Consideración absolutamente prescindible con la única intención de rebajar un puntito lo que ha podido resultar un discurso impostadamente serio : Marlon Brando abandona el pueblo herido y fracasado… ¡pero con Angie Dickinson!)


martes, 24 de marzo de 2009


Filología a la boloñesa


Un anónimo amigo me envía esta reflexión filológica como aporte, y para su incorporación, si procede, a las nuevas privatizaciones de estudios del "Plan Bolonia". Dice ocultar su identidad por temor a posibles reacciones "airadísimas" de los Mossos d´Esquadra. Hela aquí:


En el idioma español no existe el modo superlativo regular, sino que se construye con locuciones que expresan el grado máximo del calificativo:

- Bueno, muy bueno, de puta madre

- Rápido, muy rápido, cagando leches

- Valiente, muy valiente, con dos cojones

- Lejos, muy lejos, a tomar por culo

Pero, mofas aparte, observo que el sufijo “-ísimo” (que heredamos del latín) viene cayendo en una cierta obsolescencia y parece propia de un lenguaje afectado e inverosímil, evitándose su reiteración. Ciertamente, hablar con profusión de “rapidísimo”, “valentísimo” o “lejísimos” queda incomodísimo, fastidiosísimo, insoportabilísimo, es decir, un coñazo

domingo, 22 de marzo de 2009


Gran Torino

He aquí un compendio de lo peor de Clint Eastwood como director de su propio narcisismo.
Espero que no se muera antes de rodar su próxima película en la que pueda enmendar la sarta de americanadas tópicas y cuasi fascistas que constituyen ésta y que para mi sorpresa han valorado muchos como si de una obra maestra se tratara.


Lo que en “Sin perdón” trataba de disfrazar al machote vengador (¿con causa?) de pistolero decadente, aquí se nos muestra sin careta, en estado puro: el chulo yanqui, apoyado de fondo por la omnipresente bandera de las barras y estrellas de la que tan orgullosos se sienten, dispuesto a limpiar el barrio, infestado de “okupas” de todas las razas y colores y en el que él por su mala cabeza o su cabezonería habita como reliquia de las grandezas autóctonas.


Como casi todos los héroes de aquellos pagos ha combatido en una guerra, en defensa, por supuesto, de los “principios” únicos y universales, imponibles por tanto a escala universal. Esa experiencia, también como siempre, le ha marcado el carácter, se lo ha agriado, pero justifica su hombría, su apego a las armas y su obligación de arreglar el mundo con la violencia como instrumento y la superioridad moral como estandarte.


También aparece esa “mancha” anímica torturadora consecuencia de las atrocidades que se vio obligado a hacer en la contienda, unas por obediencia debida y otras por iniciativa propia; estas últimas requieren expiación y la moral fílmica así lo aconseja. Nuestro héroe acaba así crucificado indefenso y, por tanto, redimido y redentor porque su ejemplo no habrá sido en vano: los cobardes asiáticos (él los llama rollitos primavera en un alarde de humor racista) saldrán poco a poco de sus casas y acabarán con las bandas mafiosas que se han adueñado del barrio. Los pioneros en esta lucha serán los que por su contacto benefactor han captado su mensaje y han descubierto la faceta humana escondida tras su apariencia, hosca e intransigente.

Ellos serán los herederos del Ford modelo Gran Torino que, impoluto, representa las esencias de la América que debe permanecer, aunque los continuadores de la tradición sean amarillos inculturizados o negros con vocación presidencial.

El relevo se ha cumplido y sus hijos y nietos, liberales y decadentes, no reciben el “coche símbolo” en castigo a su decadencia aburguesada.
El “Gran Torino” es como “la tierra para quien se la trabaja”, pero en versión derechista.


( No me olvido, Clint, que dirigiste magistralmente “Bird”, “Mystic River”, por ejemplo, y que te dejaste la piel interpretando “El seductor”…pero, por favor entierra a Harry en todas sus vertientes higiénicas y grados de dureza. Tú puedes).

miércoles, 18 de marzo de 2009


El esperanto: un idioma militante

Siempre la lengua fue compañera del imperio”, declaró Antonio de Nebrija hace más de 500 años. La actual posición del inglés como vehículo de hegemonía y de penetración cultural da, sin duda, la razón a esta cita.
El actual predominio del inglés es un factor importante para que los productos de la industria científica y cultural norteamericana conquisten los mercados mundiales y para que las agencias de noticias de lengua inglesa dominen el mercado mundial de la información.
En este contexto, el uso internacional de algunas lenguas nacionales distorsiona los intercambios culturales y los flujos de información.

En otras palabras, distorsiona el mercado de ideas en favor de las élites económicas, políticas y de opinión de las grandes comunidades lingüísticas. Incluso dentro de los estados, las relaciones de poder se ven acompañadas en numerosas ocasiones de presiones sobre lenguas minoritarias, que interesan menos a las élites, y adquieren un estatus inferior.


La lucha contra la hegemonía debe tener también una componente lingüística, que equilibre las bases culturales y redimensione los flujos informativos, dando una oportunidad a algunas fuentes de información hoy en día menospreciadas. Desde las asociaciones de esperanto pensamos que existe una condición previa para alcanzar este objetivo: el empleo de una lengua neutral que, hoy por hoy, sólo es posible si ésta es construida y no es étnica. El Volapük precedió al esperanto. Más tarde aparecieron la Bahasa Indonesia (desarrollada por un lingüista alemán en los años ‘20 sobre la base de varias lenguas habladas en Java y hoy utilizada en Indonesia), Interlingua, Ido, Novial o Glosa. Pero, hasta el momento, la única propuesta lingüística que se ha mostrado viable es el esperanto.


El esperanto es un idioma iniciado en 1887 por el médico polaco Lázaro Zamenhof. Esta palabra, que significa “quien tiene esperanza”, fue adoptada por Zamenhof como un pseudónimo para su primer libro. Y se fue adoptando en el lenguaje popular como el nombre mismo de la lengua. Desde entonces, numerosos individuos y organizaciones de todo el planeta lo utilizan. A su alrededor se agrupan quienes lo ven como la solución más racional, justa y digna al problema causado por la diversidad lingüística. No pertenece a ningún pueblo o nación determinada, sino a todas por igual.

El esperanto, por tanto, no es una lengua de dominación de un pueblo sobre otro, sino un instrumento de colaboración y de comunicación.
Los elementos internacionales del esperanto se encuentran tanto en su vocabulario como en su gramática. De una parte, encontramos palabras que en los idiomas europeos más difundidos existen en forma casi idéntica, modificadas sólo para dar unidad y coherencia.

Por otra, su estructura gramatical lo asemeja a los grandes idiomas asiáticos, así que los hablantes de estas lenguas suelen identificarse con él de inmediato. Esta lengua posee 16 reglas gramaticales que no tienen excepciones, además de raíces de mayor alcance, mezcladas con las lenguas germánicas, románicas y eslavas. Posee un sistema regular de pronunciación y de acentuación, así como un sistema regular de formación de nuevas palabras.
Con esta forma de comunicación se busca la diversidad del ser humano, pues uno de sus objetivos es respetar las lenguas minoritarias y diversas culturas.

Las personas hablantes del esperanto se agrupan en asociaciones profesionales, artísticas y recreativas para promover su uso como lengua común entre personas de diferentes idiomas. Se habla en congresos internacionales y en la cotidianidad de los lugares más diversos. En las asociaciones locales se practica durante sus reuniones, e incluso se habla en el seno de familias cuyos cónyuges son de distinta nacionalidad.

El esperanto también ofrece un extenso abanico de obras originales y textos traducidos de los más diversos idiomas. Cerca de 200 revistas se publican regularmente en esta lengua, cuya presencia en internet está creciendo.
El apoyo de los movimientos sociales alternativos a la utilización del esperanto permitiría escapar de la lógica lingüística del capitalismo, de la lucha por el predominio lingüístico como parte integrante del enfrentamiento global

sábado, 14 de marzo de 2009


Iniciar el retorno con las alas plegadas

Lamerse las heridas en el espacio incierto


Proponer los empastes a las caries del tiempo


Levantar la muralla al punzante recuerdo


Recomponer las yemas ateridas de invierno


Y florecer de nuevo…¡como un almendro!




Javier